Raquel
Spanyol · Solo · Oktober 2026
El entorno en el que está situado el alojamiento es precioso, rodeado de pura naturaleza. La habitación aunque se nota que es un poco antigua, está limpia y es muy cómoda. El personal desde el primer momento muy amable, te hacen sentir como en casa siempre con una sonrisa y dispuestos a ayudar. Tienen restaurante donde puedes desayunar, comer y cenar con unas vistas muy bonitas. Si volviéramos por Munduk repetiríamos sin dudar.
